La tradición cervecera desapareció de la península ibérica probablemente con la
introducción del cristianismo. De manera que el español no
posee un lenguaje especializado de elaboración. Es por esto que, en algunas
ocasiones, se pondrá entre paréntesis la expresión alemana o inglesa para algún
proceso o etapa.
Etapas
·
Mezcla de grano. Esta etapa consiste en la mezcla en seco de los diversos granos
malteados o no que intervienen en la receta. La proporción de los
constituyentes define el perfil del grano, el color y la transparencia de la
cerveza.
·
Maceración. Es
necesario someter la mezcla anterior a una serie de operaciones destinadas a
activar diversas enzimas que reducen las cadenas largas de azúcares en otras
más simples y fermentables. Principalmente, se trata de hacer pasar la mezcla
por diversas etapas más o menos largas de temperatura, cada etapa siendo óptima
para enzimas diferentes.
·
Final de maceración. Cuando el elaborador considera que la mezcla contiene todos los
elementos necesarios para su receta,
detiene todas las operaciones químicas llevando dicha mezcla a la temperatura
de 82 °C, lo que destruye todas las enzimas.
·
Filtrado. Es
preciso retirar el grano de la mezcla. Esto se hace por filtraje. El resultado
es por un lado el mosto, un líquido que contiene todo aquello que el elaborador
ha extraído del grano y que se encuentra disuelto en agua, y de otro el grano
sobrante o bagazo que normalmente se utiliza en alimentación animal.
·
Cocción y adiciones de lúpulo. El elaborador somete el mosto a una cocción de
entre un cuarto de hora y dos horas. Esta cocción sirve principalmente para
destruir todos los microorganismos que hayan podido
introducirse en el mosto. Tiene también otras funciones técnicas como ahora el
control del pH del
mosto, etcétera. Durante esta etapa se introducen los lúpulos. Los que aportan
principalmente amargor se añaden al principio mientras que los aromáticos
entran al final de la etapa, ya que sus principios son volátiles. Acabada esta
operación, se procede a retirar los restos de lúpulo. En este momento, el mosto
es un caldo de cultivo que podría infectarse rápidamente.
·
Refrigeración. Al no
poderse inocular la levadura a temperaturas más altas que 35 °C, y para
evitar que cualquier otro microorganismo entre en el mosto, se enfría lo más
rápidamente posible.
·
Inoculación de la levadura. El elaborador introduce el cultivo de la levadura
que él mismo ha desarrollado o que ha obtenido en un banco de levadura.
·
Fermentación. La
levadura primero se reproduce muy activamente consumiendo el oxígeno contenido
en el mosto. Es la etapa espectacular en la que se puede ver una gran cantidad
de espuma y un importante burbujeo. Cuando se
acaba el oxígeno, la levadura empieza a consumir el azúcar y lo transforma en
alcohol y anhídrido carbónico. Estas etapas pueden durar entre una y tres
semanas. Al final de este tiempo las cervezas Lager (de baja
fermentación) industriales son filtradas, pasteurizadas, envasadas con un
añadido de CO2 y distribuidas.
·
Segundas fermentaciones. Las cervezas más artesanas son
envasadas con adiciones de azúcar (o de mosto) y de levadura fresca. Esto
provoca una segunda fermentación en la botella, responsable de la efervescencia
de la cerveza.
·
Maduración.
Normalmente, las mejores cervezas reciben un tiempo prudencial de maduración en
ambientes controlados para favorecer la segunda fermentación y el desarrollo
adecuado de gustos y aromas. El tiempo de maduración puede ir de dos semanas a
tres meses. Algunos tipos de cerveza ya hechos para ser madurados durante mucho
tiempo pueden ser sometidos a maduraciones de hasta tres años.
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